Los siete errores que llevaron a Brasil  a situarse como el cuarto país con más infecciones del mundo

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Sao Paulo, BBC News

Juliana Gragnani, de BBC News Brasil, consultó con cinco expertos en salud para entender, cuáles fueron los errores cometidos y por qué el confinamiento obligatorio podría ser la mejor opción, para algunas de las regiones del país.

1) Cumplimiento irregular del aislamiento social

La primera razón citada por los expertos, para una posible necesidad de restricción severa del movimiento de personas o confinamiento obligatorio, es que simplemente muchos no han cumplido con el aislamiento social propuesto hasta ahora o han abandonado la cuarentena a mitad de camino.

«Si pensamos en el país en su conjunto, el aislamiento fue muy irregular.

En algunos lugares, prácticamente no existía», dice Raquel Stucchi, infectóloga de la Universidad Estatal de Campinas (Unicamp) y consultora de la Sociedad Brasileña de Enfermedades Infecciosas.

El gobernador del estado de Sao Paulo, João Doria, anunció la relajación de la cuarentena tres semanas antes de la fecha prevista.

2) El anuncio de una futura relajación de la cuarentena

Para el epidemiólogo de la Universidad de Sao Paulo (USP), Paulo Lotufo, los funcionarios que anunciaron el levantamiento gradual de la cuarentena en el futuro cometieron un grave error.

El Estado de Sao Paulo, por ejemplo, gobernado por João Doria, decidió adoptar el aislamiento social con cierta anticipación y al mismo tiempo aumentar la capacidad del sistema de salud.

Pero el 20 de abril, Doria anunció que la cuarentena se podría relajar antes si se cumplían ciertos criterios.

Cuando el gobernador hizo el anuncio, faltaban tres semanas para cumplir la fecha que había previsto para el inicio del relajamiento.

Para Lotufo, fue un error pensar en esta posibilidad.

«El mensaje que le transmitió a la población fue que ‘vayan, está bien, quedan libres'», apunta.

Stucchi, de Unicamp, dice que anuncios como este dan la impresión de que «todo está bien».

3) Falta de restricción a la circulación vehicular durante días festivos

Otro error, según Lotufo, fue que no hubo restricciones durante la temporada de Semana Santa en Sao Paulo.

Durante el período de vacaciones, del 5 al 11 de abril, muchas personas viajaron al interior del estado y a la costa. «Debió haber un bloqueo, (donde) nadie pudiera entrar o salir de la ciudad.

Hubo una gran cantidad de ir y venir entre los municipios», indica.

Stucchi menciona que hubo tres días festivos consecutivos en el último mes: Pascua, Tiradentes (conmemoración del héroe nacional el 21 de abril) y 1 de mayo.

«Debió haber más bloqueos y restricciones en las carreteras para restringir el movimiento de las personas», consideró.

 

4) La confusa actitud del presidente

Desde el comienzo de la pandemia en Brasil, el presidente Jair Bolsonaro, ha ignorado abiertamente las reglas de distanciamiento social, alentando, participando e incluso causando aglomeraciones en la capital federal.

El 15 de marzo, cuando el Ministerio de Salud recomendó evitar las multitudes y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había recomendado el aislamiento social, Bolsonaro celebró en su cuenta de Twitter los actos que ocurrían en todo el país, después de negar que él los hubiera convocado.

Llamó al covid-19 «gripezinha» (una gripecita), minimizando la enfermedad en la televisión nacional el 24 de marzo.

El 29 de marzo, el día después de que el ahora ex ministro Mandetta abogara por el aislamiento social y recomendara que la gente no saliera a la calle, Bolsonaro dio un paseo por varias partes de Brasilia.

Entró en una farmacia y una panadería, causando una aglomeración y tomándose fotos con sus seguidores, entre ellos, personas mayores de 60 años, parte del grupo de riesgo de coronavirus.

5) El desacuerdo entre Bolsonaro, gobernadores y alcaldes

La postura inadecuada de Bolsonaro frente a las recomendaciones de la OMS, para abordar el coronavirus, se suma a la discordancia de los discursos entre el presidente, los gobernadores y los alcaldes.

Si bien Bolsonaro minimizó la pandemia en Brasil y abogó por la continuidad del comercio para evitar daños económicos, los gobernadores fueron los primeros en adoptar medidas de aislamiento social en los estados brasileños, para tratar de aplastar la curva de infección en el país.

La disputa se ha prolongado desde el comienzo de la crisis. Bolsonaro incluso llegó a aseverar que la factura de muertos debería «enviarse a los gobernadores».

Para Stucchi, la falta de unión de directrices, también afecta a los municipios y estados, «lo que termina causando mucha confusión a la población».

6) Los cambios sucesivos en el Ministerio de Salud

En medio de la pandemia, el 16 de abril, Bolsonaro despidió a su ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta.

Brasil aún no había alcanzado el pico de la epidemia y estaba creciendo en contaminación.

Antes de la renuncia de Mandetta, hubo semanas de enfrentamientos entre Bolsonaro y su ministro, principalmente porque el presidente no estaba de acuerdo con sus declaraciones a favor de las medidas de aislamiento social.

«El cambio de administración en el ministerio en medio de la crisis ocurrió cuando recibíamos más apoyo de la población.

Perdimos mucho tiempo con esto», dice la doctora Lana, de Fundación Oswaldo Cruz.

«Esto paralizó a toda la población, que no sabía qué hacer. Desmovilizó la gestión de la salud y, en consecuencia, a la población».

7) Noticias falsas y promesas de curas milagrosas

Las promesas de tratamientos que «curarían» el covid-19, la enfermedad causada por el coronavirus, también pueden haber dado la impresión de que el confinamiento obligatorio no era necesario, según los especialistas consultados.

La hidroxicloroquina, por ejemplo, fue anunciada por Bolsonaro como la solución de Brasil a la enfermedad.

El presidente recomendó el uso de la droga, que aún no se ha demostrado científicamente que sea efectiva contra covid-19, en sus redes sociales e incluso en un comunicado en la radio y televisión nacional.

«Brasil y Estados Unidos han hecho uso inapropiado de las promesas de tratamientos curativos y milagrosos.

Esto significa que posiblemente muchas personas comenzarán a auto medicarse y tardarán más en ir al hospital», señala Stucchi.

«El uso político de la cloroquina fue perjudicial y puede haber tenido un impacto negativo en el aislamiento. La gente piensa que tiene una cura, un medicamento barato que cualquiera puede comprar, y que todo estará bien».

También destaca el papel que posiblemente las noticias falsas pueden haber jugado en la cuarentena.

De hecho, hubo una circulación relevante de noticias falsas que minimiza la gravedad de covid-19 en Brasil.

La Universidad Federal de Minas Gerais y la Universidad de Sao Paulo realizaron una investigación conjunta que analizó 2.108 audios que circularon entre el 24 y el 28 de marzo, en 522 grupos de WhatsApp, con la participación de más de 18 mil usuarios activos.

 

El estudio concluyó que entre los 20 audios con mayor circulación, cinco negaban la gravedad de la enfermedad causada por el coronavirus.

Cuatro de estos cinco audios se encontraban entre los diez más compartidos por los usuarios y contenían testimonios de profesionales de la salud que supuestamente habían visto unidades de cuidados intensivos vacías o funerarias sin muertos, entre otros.

Ramon Urbina Brizuela, Onda Informativa.

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