¿Podrá Estados Unidos esquivar la corrupción para que multimillonaria ayuda llegue a Centroamérica?

El gobierno estadounidense deJoe Biden ha decidido destinar 310 millones de dólares para la ayuda humanitaria adicional que busca poner freno a la inmigración irregular y a las causas que la originan desde países como Guatemala, Honduras y El Salvador.

La vicepresidenta Kamala Harris, a cargo de la compleja tarea de detener el creciente flujo inmigratorio en la frontera sur impulsado por el presidente Joe Biden, hizo la promesa esta semana al presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei.

La idea es que los ciudadanos de estos países no se vean obligados a dejar atrás la vida en las tierras que los vieron nacer, en virtud del sueño americano que les ponga ante sí la posibilidad de alimentarse, estar a salvo de maras y de la violencia que cuesta vidas cada año en estas naciones y otras oportunidades para ellos y sus hijos.

Biden ya ha pedido al Congreso otros 861 millones de dólares para atender, el próximo año, las causas que impulsan la migración irregular desde Centroamérica, en el marco de un plan de 4.000 millones de dólares para la región. Sin embargo, estas cifras son parte de un proyecto de presupuesto aún por discutir y aprobar por el Congreso.

La corrupción: ¿Cómo podrá Estados Unidos esquivarla?

El gobierno de Estados Unidos está enterado de que no será tarea fácil.El enviado especial para el Triángulo Norte, Ricardo Zúñiga, dijo días atrás al resumir su visita a Centroamérica que la corrupción es uno de los principales motivos de la inmigración masiva procedente de esas naciones.

«La corrupción es el factor principal de la desestabilización en Centroamérica”, dijo Zúñiga la pasada semana a medios. «Si algo va mal en Centroamérica, lo sentimos en Estados Unidos», agregó.

Las sanciones son algunos de los métodos que podría usar Estados Unidos, según ha dicho el propio Zúñiga, al afirmar que lo contempla: «Sanciones, listas de las personas que están involucradas en casos de corrupción, así como a los familiares de estos».

Y para ello -avisó- los departamentos del Tesoro y Justicia harán «lo que sea necesario». A su vez la administración Biden trabaja en la creación de un grupo anticorrupción, que involucra al los departamentos de Justicia y de Estado.

«Estamos del lado de los que son víctimas de la corrupción y no del lado de los que están involucrados en la corrupción», dejó claro Zúñiga hace pocos días.

Estados Unidos contempla además en este esfuerzo la labor conjunta con aliados de la región, ha dicho Zúñiga: «No solo trabajar entre nosotros mismos, sino también con los países de la región para asegurarnos de que tengan los medios para hacer cumplir sus leyes y poder monitorear sus fronteras».

Establecer cláusulas de transparencia y rendición de cuentas, como en otras ocasiones, para poner en función estos montos millonarios, podría ser clave también para que estos fondos lleguen a los necesitados.

Otro recurso podría ser, sostienen observadores, que los recursos sean puestos en manos de organizaciones no gubernamentales y agencias de Estados Unidos y otros países que garanticen su correcta utilización en atacar, por ejemplo, la inseguridad alimentaria.

Ya por adelantado, está establecido que la asistencia será parcialmente gestionada por la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), y se estructurará en dos grandes partidas: una de 255 millones de dólares para ayuda humanitaria y otra de 55 millones para hacer frente a la inseguridad alimentaria en la región.

Por Voz de América – Redacción

Radio Onda Tica © 2021. 
Todos los derechos reservados.

Radio Onda Tica © 2021. 

Todos los derechos reservados.

 

Los comentarios expresados en el sitio web o en las páginas de redes sociales, son responsabilidad exclusiva de sus autores y RadioOndaTica no se responsabiliza por su contenido ya que protegemos el derecho de expresión.