Diarrea Infantil

Publicado por la OMS

La diarrea es la segunda causa principal de muerte en niños menores de cinco años y fue responsable de 370 000 fallecimientos infantiles en 2019. La amenaza más grave que supone la diarrea es la deshidratación. Durante un episodio de diarrea, se pierden agua y electrolitos, como sodio, cloruro, potasio y bicarbonato, a través de las heces líquidas, el vómito, el sudor, la orina y la respiración. Una persona con diarrea se deshidrata cuando estas pérdidas no se reponen. Además, la diarrea es una causa importante de desnutrición, lo que hace que la persona sea más susceptible a futuros episodios de diarrea y a otras enfermedades.

Existen tres tipos clínicos de diarrea, cada uno con sus tratamientos específicos:

  • Diarrea acuosa aguda, que puede durar varias horas o días, e incluye el cólera.
  • Diarrea sanguinolenta aguda, también llamada disentería.
  • Diarrea persistente, que dura 14 días o más.

En el pasado, para la mayoría de los niños, la deshidratación grave y la pérdida de líquidos eran las principales causas de muerte por diarrea. Ahora, es probable que otras causas, como las infecciones bacterianas sépticas, representen una proporción cada vez mayor de todas las muertes asociadas con la diarrea. 

La lactancia materna exclusiva protege y previene la diarrea en los niños pequeños. Además, reduce la gravedad de la diarrea.

Las actividades innovadoras y la generación de demanda son importantes para lograr un cambio de comportamiento y mantener prácticas preventivas a largo plazo para combatir la morbilidad y la mortalidad prevenibles por enfermedades diarreicas.